M A R Í A . L O R E T O . V A L E N Z U E L A pix
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LIBRO LAS DUNAS DE CON-CON   Volver
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Nombre Capítulo en libro “El desafío de diseñar un espacio silvestre urbano” del libro “Las Dunas de Concón”
Encargo Editorial Taller La Era – Investigación y difusión científica, de Sergio Elortegui.
Año Publicado 2005
Autor María Loreto Valenzuela
Descripción PATRIMONIO CAMPO DUNAR Y BOSQUE REÑACA CONCON:

EL DESAFIO DE DISEÑAR UN ESPACIO SILVESTRE URBANO

“Hoy en día es necesario pensar en todo el territorio como potencial para la conservación, con diferentes intensidades de uso, desde los núcleos de conservación más estricta a las zonas de amortiguación y transición que propone el modelo de reservas de la biosfera... No podemos quedarnos con el tradicional esquema de conservación en parques y reservas estatales. Debemos avanzar en la búsqueda de nuevas formas de conservación en terrenos comunitarios y particulares, acorde a sus legitimas actividades productivas, sus aspiraciones y necesidades de desarrollo” (Muñoz y Pliscoff, 2002)
Es imperioso proponer un nuevo escenario urbano, diseñado desde los propios recursos naturales del territorio, más que de una postura ideológica. “En la actualidad, la conservación del medio ambiente consiste más en iniciativas conectadas básicamente por valores y creencias, que por diseño” (Mc Donough, 1993) Lo cual sitúa el “quehacer urbano” en ámbitos que no son siempre de la arquitectura, dificultando que las condiciones de edificación y uso del suelo sean promotores de preservación de singularidades biológicas y morfológicas del paisaje, porque nacen de lo general de todas las ciudades mas que de lo particular y espacial de cada una.
Por ello, es fundamental conocer cuales son los atributos naturales del Campo Dunar y Bosque, cuales son los medios técnicos, económicos y políticos que se pueden aplicar para la conservación, y finalmente cuales estrategias y diseños propician la preservación de un espacio silvestre en el marco de la ciudad.

Origen Urbano Del Campo Dunar Y Bosque.
Geológicamente, el campo dunar se extiende desde el mar hasta las proximidades de la Ruta Internacional 60 – CH, lo que viene a ser la totalidad del actual espacio urbano de Concón. Sin embargo, recibe este nombre el sector que limita al norte con la urbanización de Costa de Montemar, al este con la Avenida Reñaca-Concón, y al sur con edificaciones privadas de la comuna de Viña del Mar. La evolución histórica del crecimiento urbano de Concón nos muestra que los espacios edificados que conocemos hoy surgieron por asentamientos espontáneos y de enclave (Valenzuela, 2000) explotando los recursos naturales del río al norte; del mar, playas y vistas panorámicas al oeste; y de los bosques y mesetas al este, ocupando y reduciendo progresivamente la extensión silvestre original del campo dunar.
El “Bosque”, se emplaza dentro del campo dunar geológico, y al oeste del actual Campo Dunar. Se origina como sector en 1965, cuando comienzan las forestaciones de pinos en espacios rurales circundantes a núcleos urbanos impulsado por el Plan Intercomunal Valparaíso. Como consecuencia de esto existe hoy en todo el área, bosquetes de pinos y eucaliptos en conjunto con árboles nativos.
La evolución histórica indica que hasta hace solo unas pocas décadas, el Campo Dunar y Bosque fueron territorios residuales de la expansión desarrollada desde la perspectiva exclusivamente financiera, propia de las tendencias culturales de la época. Esta situación comenzó a revertirse en Concón con las nuevas políticas de desarrollo sustentable, manifestándose en el Plan de Conservación de Medio Ambiente Concón/450 del año 1991, cuyo anhelo principal fue proponer un plan de acción integral que involucró agentes públicos y privados, en la educación, conservación, protección y estudio del Medio Ambiente.
Así, se inicia una nueva valorización del territorio urbano periférico en la cual los predios públicos y también privados son un bien paisajístico apreciado por la comunidad, propiciando la inclusión de un Parque de Area Natural Dunar en el Plan de Proyectos para la celebración del Bicentenario de la República en el Gran Valparaíso.

Como Los Paisajes Naturales Se Transforman En Lugares De La Ciudad.
Es difícil interpretar el concepto de paisaje de una sola manera porque involucra múltiples ideas. Algunos enfoques mencionados en la Evaluación de Impacto Ambiental definen que el paisaje puramente estético hace alusión a la armoniosa combinación de las formas y colores de un territorio; como término ecológico o geográfico se refiere al estudio de la interrelación entre agua, aire, tierra, plantas y animales; y como estado cultural es un escenario de la actividad humana.
Sin embargo, como término urbano no solo tiene que ver con la actual calidad visual, calidad de acoger actos humanos y calidad de sus recursos naturales, sino que también con su viabilidad futura: la capacidad de contribuir que la ciudad evolucione armónica y simultáneamente para todos y las generaciones futuras.
Para la percepción del ciudadano común, en el sentido de ser un habitante que reconoce y ocupa los lugares distinguiendo sus características generales desde su perspectiva cotidiana, los paisajes son unidades independientes entre sí; por ejemplo la duna no tiene para él una relación clara con la desembocadura del río, y muchas veces ni siquiera relaciona los acantilados en la base de la duna y la duna activa de la cima. Porque sus usos recreativos, vistas escénicas y formas morfológicas son distintas. Sin embargo, desde una perspectiva medio ambiental, y específicamente desde un punto de vista urbano esta situación cambia. Hay factores naturales como el viento, el asoleamiento, las migraciones de especies, y factores urbanos como la habitabilidad, destino, densidad de población, que se vinculan a todo el territorio; de tal modo que si se altera en un sector repercute en otro.
Un paisaje natural requiere de una larga contemplación para comenzar a entender su disposición y sus límites, porque todo lo que esta allí es por sí mismo, no tiene significados referentes ni se conocen sus espacialidades porque es el orden de la naturaleza, no del hombre. Es con la acción humana, a través de un tiempo, que esta imagen vaga e imprecisa (paisaje natural) se hace espacio destinado y determinado (lugar). Se necesita ocupar, recorrer, permanecer en una extensión para saber de sus vacíos, de sus orientaciones, de sus momentos... de cómo realmente es. Solo aquellos paisajes naturales que tienen la fuerza de atraer a las personas permanentemente se convierten en lugares, en sectores reconocidos o identificados en la memoria colectiva por usos consolidados a través de años de visitas.
En el espacio urbano de Concón se registran múltiples paisajes naturales transformados en lugares por sus recursos naturales patrimoniales, agrupados principalmente en tres espacios silvestres: Litoral, Campo Dunar y Bosque. A través de los años no solo han guiado el desarrollo urbano de la comuna, sino que además han contribuido a mejorar la calidad de vida de la población y generado altas plusvalías a los predios circundantes.

Espacios Silvestres Y Espacios Edificados, Relaciones Aun Equilibradas.
La observación espacial directa evidencia cuatro zonas con distintas plenitudes urbanas, fuertemente delineadas por el relieve de los terrenos y de las vistas. La Zona Costera, más plena en cuanto a accesibilidad, orientación, uso público e integración poblacional, corresponde a las unidades vecinales de Costa Brava, Higuerillas, Concón Sur, Los Romeros, Concón Viejo y el Litoral. La Zona Dunar, con cierta plenitud en cuanto a accesibilidad y uso, incluye al Campo Dunar, acantilados y rocas costeras del sur del Litoral. La Zona Interior, con muy menor plenitud en cuanto a espacios públicos, vistas e integración, es un gran sector de la meseta de las unidades vecinales de Bosques de Montemar, El Progreso, Villa Concón, Villa Aconcagua, Las Gaviotas, Los Troncos, Villa Primavera, y Nueva RPC. Finalmente, la Zona Industrial, con muy menor plenitud y desligada del uso público, en las riberas del Río Aconcagua.
El espacio edificado de Concón presenta dos tipos de límites desde el punto de vista de la arquitectura, el deslinde territorial neto y el borde. El primero es un acuerdo formal, y el segundo un espacio.
El deslinde territorial neto surge del fin de las tramas de las poblaciones como Las Gaviotas y Bosques de Montemar, en el cual el límite, es una calle igual a las otras del barrio que separa los bosques de las casas, y cuyo principal uso es el de transitar para acceder a estas viviendas, sin protagonismo en el orden actual de uso y recorrido de la ciudad, ni menos participar del espacio silvestre del Bosque.
En cambio, el borde surge de la integración de los emplazamientos costeros con el espacio silvestres del Litoral, es un recorrido en que coexisten magnitudes distintas como la visión del mar infinito y la frontalidad inmediata de los acantilados, en el cual el límite es la Avenida Borgoño, pero al albergar múltiples uso - de tránsito, de recreación, de visión, etc.- se amplía a un espacio más grande que la avenida misma, incorporando al mar y playas mediante los paseos, miradores, balnearios y establecimientos turísticos; densificando las edificaciones y recintos que explotan las vistas y la recreación, constituyéndose en lugar de atracción, recreación y principal ordenador urbano actual.
La topografía, la cualidad de ser borde y los asentamientos de enclave que caracterizarón el crecimiento tradicional de Concón determinaron que en la Zona Costera se formarán tres espacialidades peculiares. De plaza, entre el límite comunal con Quintero y Punta Blanca; de anfiteatro, entre Punta Blanca y Punta Concón; y de atalaya, entre Punta Concón y el límite comunal con Viña del mar.
La explanada y playas de la desembocadura en conjunto con la población de Concón Viejo han generado un uso de gran plaza en el sector de La Boca, creándose un sector comercial, social y turístico en la Avenida Borgoño y Playa la Boca, restoranes con patios hacia la playa, marisquerías descubiertas, quioscos de arriendo de caballos y botes en la playa, cancha de fútbol en arena, y lugares para instalaciones provisorias de diferentes festividades anuales. El sector es muy utilizado por las personas de los barrios vecinos para recrearse durante todo el año, como también por habitantes del interior del valle y turistas en general, por la gran variedad de usos que alberga, por lo escénico del paisaje, amplitud, gran accesibilidad y heterogeneidad de locales de comida.
El mar, rocas, playas y laderas entre las Puntas Blanca y Concón, en conjunto con las poblaciones de Los Romeros, Concón Sur e Higuerillas, han generado un anfiteatro, en donde la recreación y las vistas ordenan la totalidad. Las casas y edificios, con un alto porcentaje de viviendas de veraneo, están orientadas al mar y escalonadas en la ladera entre árboles y jardines frondosos, el trazado favorece fachadas al mar y pendientes transitables en auto, existen paseos, miradores y equipamiento de playas, restoranes, marisquerías, un Club de Yates, una caleta de pescadores, deportes de canotaje y serf. Es bastante visitado por las familias que tienen sus casas de descanso, pescadores, veraneantes y turistas, por sus playas, vistas panorámicas, exuberancia de vegetación, gastronomía, y deportes náuticos.
La Roca Oceánica y el Campo Dunar forman un espacio de atalaya, en que se descubre mucho mar y mucha tierra. Son un gran mirador panorámico y un hito natural urbano, en donde el Campo Dunar, por sufran tamaño, forma y color cobrizo; y la Roca Oceánica, por su envergadura y penetración al mar, se distinguen en el paisaje del Gran Valparaíso. La precariedad de su equipamiento, ausencia de viviendas, vistas sorprendentes y la diversidad de su morfología permite usos más deportivos, por esto es periódicamente frecuentado por pobladores, visitantes y turistas durante todo el año.
Es muy inusual que en un núcleo urbano pequeño como es Concón existan en menos de 9km de distancia cinco ecosistemas tan distintos entre si, como son el Fluvial, en interior del río y sus riberas, Marítimo, en mar y sus orillas, Dunar, en dunas y parte de la meseta del Bosque, Dunar arbustivo, en interior de la meseta del Bosque, y Forestal, en meseta forestada con Pino Insigne del Bosque.

Los espacios silvestres y edificados aun tienen una relación equilibrada de paisaje agreste, porque los elementos naturales priman y gobiernan sobre los construidos. No existen grandes equipamientos, avenidas hegemónicas ni hileras de edificios que construyan hitos nuevos. Siguen siendo las dunas, los bosques, los acantilados, el horizonte marino, los requeríos, etc. los elementos y los lugares de referencia y permanencia urbana. Sigue existiendo una biota variada capaz de vivir próxima a las poblaciones, y que en muchas ocasiones también habita o incursiona en ellas. Sigue siendo la recreación asociada al paisaje la principal fuente de actividades socioculturales. En definitiva, la espacialidad de los barrios esta dada por la topografía, y dentro de estas, la más notable es el Borde Costero. Por esto, se hace necesario diseñar un borde mayor al existente, que una todos los barrios y espacios silvestres para garantizar la permanencia futura del paisaje agreste.

Atributos Ambientales, Regalos Para La Ciudad.

Patrimonio Biológico.
Son los ecosistemas acuáticos y terrestres, enlazados en una secuencia lineal ascendente, que representan toda la biodiversidad del Campo Dunar y de la Costa Litoral Central, en una inusual concentración de sistemas y paisajes singulares bien conservados desde antiguo, que se prolonga al Bosque por sectores inesperadamente prósperos en heterogeneidad de especies. Posee flora y fauna nativas y/o endémicas de alto interés científico y de raras bellezas, además de lugares de relieves exóticos, como se puede apreciar en los capítulos precedentes.

Patrimonio Geológico.
Es el conjunto de dunas libres del Campo Dunar que representan la formación de la duna, con dunas de barján, monticulares, longitudinales y de cola. Es uno de los sectores más emblemáticos de Concón, ampliamente expuesto en este libro.

Patrimonio Arqueológico.
Es el conjunto de antecedentes, referido anteriormente en la sección de arqueología, que posibilita conocer las herencias culturales de antiguos habitantes costeros, con hallazgos tales como osamentas, restos de alfarería, conchales y vestigios animales.

Patrimonio Sociocultural.
Son las actividades recreativas que se asocian a la morfología natural, definiendo sectores de uso, desde las genéricas de los espacios abiertas, excursionar, jugar, correr, etc. a las exclusivas del paisaje dunar, como lo es deslizarse y desplazarse por las arenas en pendiente.

Sectores Frecuentados En El Campo Dunar:

“Sector de tirarse” o “Sector de deslizamiento”:corresponde a la zona contigua a la Avenida Concón – Reñaca, en la pendiente arenosa frente a Bosques de Montemar, en el actual Santuario. Es el sector más concurrido, principalmente los fines de semana y durante los períodos de vacaciones, tanto por niños como por adultos. La atracción del lugar se basa en la observación del paisaje y en el descenso veloz, utilizando el cuerpo y variadas tablas. Es el acto más patrimonial del Campo Dunar ya que solo se puede ejecutar en dunas y porque es la recreación mas apreciada del área.

“El hoyo”: es una gran depresión circular ubicada contigua a la urbanización Costa de Montemar, con un sector dentro del Campo Dunar, muy utilizado – antes de la materialización de la urbanización – para eventos musicales y deportivos. Hoy se utiliza para ascensiones a pie y en vehículos.

“Bajada larga”:corresponde a una lengua de arena en la ladera costera, que desciende en una pendiente constante desde la cresta entre dos lomas. Se caracteriza por no tener vegetación, rematar visualmente con roqueríos en el mar y por el color cobrizo de las arenas. Con poca frecuencia es utilizado para deslizamientos en tablas o corriendo a pie, debido a la dificultad del ascenso. En general, es un lugar más concurrido para la contemplación del paisaje en las proximidades de la cima.

“Detrás de las dunas”: se nombra al sector superior de la ladera costera en el centro norte del campo, detrás de la cresta, ascendiendo desde la Avenida Concón – Reñaca. Es un lugar entre lomajes suaves, más resguardado del viento que los otros sectores, de mayor asoleamiento, poco expuesto a la vista de las avenidas y urbanizaciones próximas. Es un espacio contenido; una suerte de plataforma suspendida, donde la silueta de las dunas rodea, dejando ver un horizonte de mar y bosque lejano. Es muy concurrido por diversos grupos de personas; estudiantes que realizan actividades académicas, jóvenes que se reúnen en las noches, paseos turísticos, juego de volantines, etc.

En conjunto con los anteriores se están constituyendo nuevos sectores de recreación debido a que la reciente urbanización de Costa de Montemar habilito una excelente red vial que permiten acceder por el norte a los pies de la duna y estacionarse. Esto ha motivado que muchas personas y familias asciendan a la cima y laderas a pasear, observar, desplazarse de distintas maneras, elevar volantines, aterrizar en parapentes, etc.

Miradores en la Avenida Borgoño: tienen una visión perimetral entre el nivel del camino y cima de rocas desde los12 a 25 m.s.n.m. porque se han generados por el atractivo del paisaje. Los más conocidos son el mirador al sur con estacionamientos en forma de terraza, que enfrenta los roqueríos donde habitan lobos marinos y ocasionalmente chungungos; y al norte el paseo mirador tipo pasillo, con jardines municipales y vegetación nativa, próximo a vertientes naturales. En las Rocas Orejas de Burro se ha abierto un sendero por el uso para mirar desde la altura la orilla y el mar, en una pequeña planicie bordeada por vegetación nativa que se descuelga de la roca, y que lentamente se ha consolidado como lugar.

Roca Oceánica: es uno de los puntos más visitados del borde costero como mirador, paseo, lugar de pesca y de escalamiento. Ha sido intervenida en la parte superior con jardines de docas, senderos de maicillo, barandas y bancos de madera. Donde se instalan kioscos y artesanos diariamente en los periodos de vacaciones, festivos y fines de semana. Pero la parte inferior conserva sus formas originales presentando una gama de murallas aptas para los deportistas. También tiene agrupaciones de roqueríos de cantos redondeados y pasajes entre murallones que permiten a los visitantes realizar pequeñas excursiones y juego de niños. Sobre las puntas salientes al mar se paran pescadores de caña o carrete.

Sectores Frecuentados En El Bosque:

"El Bosque": corresponde al borde del bosque adyacente a las zonas edificadas, es un atrás de lo barrios en el cual diariamente los niños hacen pichangas, excursionan y juegan. Es una franja que aunque esta en predios privados es usada por los pobladores como parque público reflejándose en paseos familiares y actividades escolares.

"Caminos": son senderos abiertos por el paso frecuente de personas, caballos y vehículos, además de algunos antiguos cortafuegos que atraviesan todo el bosque. Las huellas peatonales son sinuosas, de términos sorpresivos, con pastos y matorrales que se unen a las copas de árboles en un cierre total aislando de la ciudad. En cambio, en los caminos vehiculares los troncos desnudos y verticales de los pinos dejan ver la silueta de la ciudad en un horizonte que siempre referencia.

"Interior": es el amplio y retirado centro del bosque, que contiene una gran variedad de especies vegetales que florecen en distintos tiempos variando el panorama permanentemente. Es común ver vacas y caballos pastando, ciclistas y motoristas recorriendo, y familias en los días feriados de Septiembre haciendo picnic, jugando fútbol y elevando volantines en los claros.

Patrimonio Paisajístico.
Son las morfologías territoriales y sus cualidades, que caracterizan la manera de habitar de la ciudad, dándole vistas, actos permanentes, lineamientos urbanos y en definitiva identidad metropolitana.

Morfologías: la principal estructura del paisaje es el borde costero, distinguido por su recorrido lineal sinuoso, dinamismo de formas dadas por la combinación de rocas con olas, y modo de situar frontalmente el mar. El segundo orden lo da el cordón de dunas en la meseta, como una cordillera pequeña dando referencia espacial en los recorridos diarios, dirigiendo vistas en las viviendas, y otorgando variedad escénica con los cambios de color durante el día. De un modo más sutil el bosque y el horizonte marino lejano orientan en la meseta distante de la costa. La fragilidad estructurante de estas formas naturales depende de su facilidad de obstrucción, transformación y tala. De tal modo que el borde costero es el menos frágil, el cordón de dunas medianamente frágil, y el bosque con el horizonte marino lejano los más frágiles. A continuación se mencionan las cualidades observadas.

Hito natural: como “se estima que el hombre percibe a través de la vista el 87% de sus impresiones del mundo que lo rodea” es de sumo interés conocer cual es la percepción del Campo Dunar en su entorno y que es lo que se ve desde él. Para los observadores en el mirador del Cerro Artillería en Valparaíso, a 12 kilómetros de distancia, el Campo Dunar es una mancha clara distinguible que contrasta con el resto de la costa. En la medida que uno viaja por las vías costaneras este macizo de dunas sobre acantilados crece transformándose en una constante del paisaje, apareciendo como un referente de ubicación de la costa, en algunos casos cerrando y en otros focalizando la visión. Cuando se le mira desde los barrios interiores de Concón, como Villa Concón a 2 kilómetros de distancia en un nivel semejante de la cima, las suaves lomas dunares se convierten en una terraza que dejan ver el mar y la península de Valparaíso sobre ellas. Totalmente distinta es la impresión que se tiene desde Bosques de Montemar que se emplaza frente a la ladera interior, en donde el Campo Dunar se constituye como el elemento visual dominante como una suerte de cordillera cobriza. Se crea una interioridad en donde la ladera es parte de lo cotidiano del barrio, dándole una dimensión distinta del resto de los vecindarios de Concón porque es como un mirador al revés, en vez de uno mirar hacia abajo el paisaje, el paisaje se eleva para mostrarse y dominar el panorama.

Vistas escénicas: las vistas al mar son un atributo muy reconocido del Campo Dunar. Al recorrerlo se descubre que el espectáculo marino que se observa cambia de componentes y de la magnitud que sitúan al espectador, manifestándose en la identificación de elementos que están a 15 kilómetros de distancia como Punta Negra en Quintero. A todo lo largo del borde superior del Talud de Terraza Marina, se da una visión muy dinámica de observación frontal con orilla, se ve claramente como el oleaje toca las rocas y la arena, como las rocas emergen del mar acompañas de un horizonte lejano. Si el recorrido se hace mas elevado que el anterior se descubre una visión de observación frontal con la presencia del horizonte marino en donde el relieve del suelo impide ver la orilla. Hay sectores transversales y sobrepuestos a los anteriores, desde la cima al mar, en que predominan como foco visual los grandes peñones de la orilla, los islotes de roqueríos en el mar y las penínsulas de Valparaíso o Quintero. La visión que se obtiene en la ladera costera orientada al sur se compone del mar rematado por el Puerto de Valparaíso y su Faro; en la orientación noroeste se ve, además, la Punta Negra de Quintero; y en la orientación norte se restringe solamente al mar, quedando los otros elementos obstruidos por la topografía. Hay un sector compartido por las laderas costera e interior al norte y un sector reducido de la ladera interior, que visualizan un mar muy lejano y fragmentos de la comuna de Quintero sobre el territorio de Costa y Lomas de Montemar.

Desplazamientos en pendientes: una característica de las vistas escénicas es que se conquistan después de un recorrido muchas veces cansador porque varía con el grado de la pendiente. En estos modos de desplazamiento que se definen, subyace una variedad de usos potenciales turísticos y deportivos. En los sectores que presentan pendientes que alternan entre 0° y 7° se camina con ritmo de paseo, con la presencia de pendientes que fluctúan entre los 8° y los 19° se cambia a caminar con ritmo forzado. En las pendientes entre 20° a 29° se escala con ritmo de paseo. En cambio, cuando aumentan entre los 30° y los 44° se escala más forzado, y excepcionalmente algunos visitantes son capaces de trepar con pendientes entre los 45° y los 75°. En pendientes sobre los 75°, ya no es posible el desplazamiento habitual, aunque se pueden franquear practicando escalada deportiva.

Transición de magnitudes: una virtud que el Campo Dunar comparte ya con notables parques mundiales es la posibilidad de transitar recreándose en una gama de magnitudes, como es la secuencia de poder caminar sin obstáculos desde el vecindario hasta el borde superior del acantilado costero o hasta la orilla misma, pasando por la inmersión en la arena a la exposición más lejana de contemplar por ejemplo la Cordillera de los Andes.

Al interior del Campo Dunar casi no hay elementos que impidan el caminar libre, pero la cualidad espacial de algunos puntos es tal, que detiene al observador subyugado por la inmensidad del paisaje que se abre a sus pies. Esta situación que se crea es una frontera visual que contiene al observador sobrecogido por la vastedad y belleza del panorama de arenas coloreadas con horizontes de mar y cordillera infinitos.

Registro de arena: un atractivo especial que se da en el sector de dunas activas es su cualidad de registro y de autorenovación, producto de la ductilidad de la arena y de la acción modeladora del viento. La docilidad de la arena para fijar las impresiones de insectos, aves y hombres al desplazarse, permite conservar un testimonio de estos sucesos por un breve tiempo antes de ser borrado por el viento. Cuando la arena apenas ha sido hollada, se tiende a no pisar estas huellas y buscar visualmente su recorrido. De este modo, la huella es capaz de marcar sin corporeidad una permanencia anterior y definir un derrotero a seguir, una ruta temporal que no altera el movimiento libre de las arenas y que cualquiera reconoce. En diferentes lapsos el viento borra lo sucedido de distintas maneras, por ejemplo disgregando y rasando las protuberancias en pequeños montecillos en la planicie, o dispersando las partículas de arena en el aire hasta caer en oleadas curvas atigradas por la ladera, y así permutar la superficie infinitas veces. Gracias a este proceso, la duna activa refleja las instancias del hombre y del viento, regalando sorpresivos aspectos al observador.

Valor Del Suelo, El Precio De Vivir Bien.
El valor monetario de los terrenos silvestres es el rango de precios al que podrían transarse en el mercado el Campo Dunar y el Bosque, en referencia a la oferta y la demanda de los barrios vecinos; de este modo el Campo Dunar vale entre 1 a 10 UF/m2, el Bosque en el sector poniente entre 4 a 9 UF/m2 y en el sector oriente entre 0,8 a 4,7 UF/m2.m. El valor aumenta en la medida que tengan vista y/o proximidad al mar, y disminuye en la proporción que carezcan de obras de urbanización; por esto el costo de un sitio está en directa relación a la calidad de vida que se pueda tener una vez desarrollado el proyecto destinado. Coincidentemente, las morfologías del paisaje también se van haciendo frágiles hacia el oriente; el mar y roqueríos son difícilmente destructibles como morfologías; las dunas son medianamente transformables, y el bosque muchísimo más. Por lo tanto, se podrían crear morfologías inmutables – por ejemplo corredores biológicos - en zonas apropiadas del Bosque, para liberar la presión inmobiliaria los suelos del Campo Dunar y el sector sur del Bosque, que concentran un alto valor ecológico. Es decir, vender a precios del Borde Costero el Bosque próximo al camino Internacional al crear condiciones ambientales equivalentes, ó densificar algunos sectores para preservar silvestremente otros. Es decir lograr vivir bien en cualquier sector y no solo en aquellos que hoy valen más.

Diseño Para Un Futuro Sustentable.
“La economía debe secundar los deseos del espíritu humano. La más importante contribución de los miembros de los movimientos económicos que se responsabilizan socialmente, tiene poco que ver con lo que hacen por el reciclaje, por los bosques húmedos, o por el empleo para los indigentes. El verdadero obsequio que nos brindan es que están tratando de hacer algo, de atreverse, de buscar una oportunidad, de hacer un cambio – cualquier cambio. No están esperando por “la solución” pero si actuando creativamente sin la garantía de éxito. Eso es lo que todos tenemos que hacer. Ser visionario siempre ha sido riesgoso comercialmente. Pero sin una visión positiva de la humanidad, no tenemos ningún sentido, ningún trabajo, y ningún propósito” (Hawken, 1993)
Es necesario imaginar un nuevo escenario urbano en el territorio insterticial de las comunas de Concón y Viña del Mar (que concentran el mayor peligro de extinción del paisaje natural por el desarrollo inmobiliario) Por ejemplo, un laboratorio farmacéutico que utilice hierbas locales instalado en el Bosque, con las adecuadas normas anticontaminantes, estéticas, ecológicas y de edificación sería una contribución ambiental positiva, que se perdería si se propone restringir el establecimiento de industrias en los barrios residenciales porque en el pasado han sido molestas y exterminadoras de la naturaleza.
No hay que olvidar que la Constitución Política de Chile asegura que la libre iniciativa del sector privado en el desarrollo urbano, esta llamado a ser gestor principal, y que la iniciativa privada deberá sujetarse a la planificación que establezca el Estado, para que dentro de ese marco oriente naturalmente sus decisiones por el mercado.

Escenarios Imaginables.
Se proponen cuatro ideas para conservar el paisaje agreste, disminuir la dependencia a las energías no renovables, reducir basuras y aguas servidas, proveer con equipamientos y vistas escénicas a todos los barrios, proteger la flora y la fauna, aumentar la plusvalía del suelo y las fuentes de ingreso: Un Plan de Ordenamiento Territorial que garantice el desarrollo sustentable de las comunas, un Anillo de Usos Mixtos Compatibles que conecte a la totalidad de este espacio urbano, un Parque que tenga representados los diversos ecosistemas desde el mar al bosque, y una Estrategia Económica de Conservación para incentivar la creación y manutención de áreas silvestres publicas y privadas.

Plan De Ordenamiento Territorial.
Es prioritario ordenar el territorio mediante una gestión integral intercomunal, idealmente un Plan Territorial Regional (Proyecto de Ley de la Reforma Urbana y Territorial propuesta por el MINVU en el 2002) gestionado por la Secretaria Regional Ministerial (SEREMI) en amplia coordinación con el Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR), con el Sistema Nacional de Areas Protegidas del Estado (SNASPE), con organismos vinculados a las Areas Silvestres Protegidas Privadas (ASPP) y con el Sector Privado para lograr a lo menos dos objetivos. Primero, incentivar y garantizar las inversiones o retornos económicos en áreas con alto valor natural - y zonas adyacentes - para que protegerlas y potenciarlas sea una buena opción de rentabilidad.
Y segundo, crear reservas ecológicas, corredores biológicos y zonas de amortiguamiento que permitan evitar la fragmentación de los espacios naturales. “Las áreas silvestres protegidas se están transformando progresivamente en espacios residuales de la diversidad ecológica del territorio y, por lo tanto, al tener dimensiones insuficientes, son incapaces por sí solas de conservar la biodiversidad” al interrumpir la movilidad, procreación, e intercambio genético de la flora y fauna, como también la necesaria interactuación de los procesos físico - químicos del Ambiente (Mardones, Gonzalo; 1998)

Anillo De Usos Mixtos Compatibles.
Es necesario crear un Anillo de usos mixtos compatibles para promover una mejor y equitativa calidad de vida a todos los ciudadanos y seres vivos, uniendo el borde costero existente con un nuevo borde interior, e integrando mediante lugares de uso público y vías de accesibilidad los espacios edificados con los silvestres. Habría que desarrollar intervenciones adecuadas para preservar, acrecentar y restaurar los patrimonios naturales, construyendo áreas protegidas vinculadas entre sí, rodeadas de zonas de amortiguamiento y viables mediante una trama urbana adyacente que asegure su permanencia a través del tiempo. Esta estructura estaría compuesta de parques y corredores biologicos, avenidas, museos, centros de investigación, espacios de interpretación de la naturaleza, acuarios, hoteles, viviendas, etc. en un cordón de lugares que aporten trabajo, cultura, y recreación mediante la observación, investigación y cuidado de su entorno. De este modo todos los barrios tendrían similares y próximos equipamientos, además de emplazamientos, vistas e identidades propias.

Parque y Corredor Biológico.
Se formula un Parque Regional para conservar los diferentes patrimonios naturales representativos y con tamaños que garanticen poblaciones de flora y fauna mínimas viables. Se sugiere alargar la orilla del parque para crear más predios colindantes y garantizar vistas a espacios silvestres. Insertar otros usos transversales al Borde Costero como una rambla sobre la playa de bolones, una fuente en las vertientes y un puente peatonal de observación en acantilado. Desarrollar un programa de investigación, difusión y recreación ambiental regional. Atravesar el Campo Dunar por detrás de la línea máxima de acarreo del viento para darle al tramo de la Avenida Reñaca - Concón vista al mar, consolidar el “sector de deslizarse”, crear más espacios recreativos mediante una zona de pic- nic, una laguna, espacios de interpretación, paseos y miradores, detener la degradación y promover la recuperación de flora, reintroducir especies originales, y construir barreras vehiculares.
Permitir áreas especiales adyacentes al parque para urbanizar con mayor índice de constructibilidad y más altura de edificación, en lugares clave para resguardar tanto el patrimonio económico de los propietarios del suelo, como producir una densidad de población y de condiciones urbanas que promuevan una buena habitabilidad.
Anexar un Corredor Biológico que una el Campo Dunar con el Bosque hoy en día, y en un futuro prolongarlo hasta el Santuario del Cerro La Campana en la Cordillera, amplificando sus efectos mediante el diseño de los jardines de viviendas y edificios privados como hábitat de biota nativa.

Estrategia Económica De Conservación.
Para incentivar la creación y manutención de áreas de preservación se deben seleccionar los sectores más significativos en cuanto a patrimonio natural, posibilidad de autosustentarse y posibilidad de permitir compatibilizar con su entorno edificado.
A cada sector gestionarle el modo mas adecuado para su financiamiento, mediante la combinación o implementación de instrumentos económicos que incidan en la opción por conservar espacios silvestres, reduciendo los costos de la decisión de “conservar” y/o aumentando los costos de la decisión de “no conservar”. Se sugieren algunos utilizados mundialmente y dos creados en chile.

Servidumbres o Derechos de Conservación: son un derecho de propiedad que permite transar en el mercado una servidumbre de uso. Este contrato entre privados puede ser usado para diversos servicios ambientales, como espacios abiertos, belleza escénica, ecosistemas especiales, entre otros. Posible aplicación: Industrias contaminantes compren la servidumbre de las dunas activas en indemnización a daños ambientales.

Fondos de Compensación: los agentes contaminantes deben hacer pagar dinero para compensar los impactos negativos ambientales que generen en sus proyectos. Los fondos así obtenidos se pueden utilizar para adquirir servidumbres, como la antes mencionada.

Derechos Negociables de Desarrollo (TDR’s):el propietario de un predio renuncia a ciertas facultades de su dominio a cambio de incentivos o compensación llamados TDR´s o “derechos negociables”, que pueden ser usados en el mercado, operando a través de esquemas de zonificación que restringen el uso de suelo en ciertas áreas y aumentan la densidad en otras. Posible aplicación: Conservar terrenos en ladera sudponiente del Campo Dunar como área protegida y aumentar la densidad en un sector de Costa de Montemar.

Pagos por Servicios Ambientales:son pagos por los servicios ambientales al entorno provistos por las áreas protegidas, tienen la virtud de reconocer el valor económico de los servicios que proveen los ecosistemas. Posible aplicación: Un porcentaje de las contribuciones de las propiedades próximas a un núcleo de bosque fuera destinado a la conservación de este, a cambio de la vista, aire puro, identidad de barrio, espacio recreacional, etc. que redunda en la mejor calidad de vida y por ende en la mayor rentabilidad de las mismas propiedades.

Fondo de Desarrollo e Innovación (FDI): es uno de los instrumentos CORFO utilizado para la creación de parques, que apoya la investigación, implementación y la creación de nuevos negocios. Posible aplicación: Creación de un sistema de producción de energía eólica en los acantilados para aprovechamiento urbano como energía renovable para financiar un segmento de parque.

Corporación Parques para Chile:es una corporación privada sin fines de lucro cuya misión es crear y manejar áreas protegidas en tierras privadas, contempla crear empresas sociales que generen ingresos para comprar parques después de Namuncahue, su proyecto fundacional. Posible aplicación: Negociar la creación y/o adquisición de un núcleo de duna pleistocénica para fines educativos y de conservación

Pensando Espacios Urbanos

“Modelo Hábitat Simbiótico”: este prototipo se creó en Japón en el año 1994 por Iwamura Atelier Co. Ltda. Oficina de la Vivienda del Gobierno Metropolitano de Tokio, con el objetivo de crear una ciudad que armonice a la gente con el entorno, mediante los esfuerzos conjuntos de los ciudadanos, la iniciativa privada y el gobierno, a fin de contener el consumo de recursos naturales y de energía, además de reciclar residuos urbanos, subproductos y calor. Sus características físicas son bastantes similares a los requerimientos inmobiliarios chilenos, y pueden inspirar modelos locales que de igual modo que los japoneses, depuren sus aguas utilizadas, transformen los residuos en “compost”, utilicen energías pasivas, y apliquen nuevas medidas ecológicas.

Urbanización “Bedzed”: se originó en 1999 en Inglaterra cuando Bill Dunster ganó el premio “Mejor Promesa y Sustentabilidad 2000”. Desde entonces a evolucionado permanentemente en sistema urbano con cero emisiones contaminantes de petróleo, que reconcilia en bloques de tres pisos de alta densidad vivienda con buen asoleamiento y espacio de trabajo en las zonas de sombra. Todos los pisos tienen acceso a jardines creados en las azoteas. La urbanización se recorre por ciclovías y senderos peatonales, apenas utilizando calles vehiculares y con estacionamientos subterráneos. La comunidad tiene la capacidad para subsistir sin contaminar, además de producir energía renovable para los edificios y el transporte local. Este sistema puede aplicarse en las nuevas urbanizaciones casi inmediatamente porque cumple con las actuales normas y condiciones de edificación chilenas.

“Mall en las dunas”: este equipamiento comercial propuesto para la zona de transición, lo propone la alumna María Reene Salas para un proyecto de arquitectura de la Universidad de Viña del Mar en el año 2003, ejemplifica la nueva tendencia a condicionar fuertemente el diseño y construcción del edificio, mas que a impedir el uso que alberga. Es un mall de 160.000m2 con un edificio principal comercial semihundido en el suelo, que se conecta mediante paseos a equipamientos recreacionales en la duna. Utiliza la exposición controlada de las fachadas, la canalización del viento y la inercia térmica para disminuir los gastos energéticos propios. Un área silvestre urbana no debe desestructurar la ciudad, pero si condicionarla para una coexistencia armónica.

“Instituto de Investigación de Recursos Naturales Costeros” este edificio lo formulo en el año 2002 como parte del proyecto de título de arquitectura para la Universidad de Viña del Mar. Se proyecta para fomentar la cultura, conservación, sensibilización y recreación ambiental regional. Al igual que el anterior condiciona el diseño y la construcción a los factores naturales de la duna. Propone reutilizar las aguas servidas y la basura, colectar las aguas lluvias, aprovechar la energía solar y del viento, canalizar el viento, acumular calor o aíslar con techos plantados o agua, aplicar tecnologías y metodologías constructivas que no dañen la flora, fauna y relieve. El edificio modela el suelo con bloques de suelo – cemento hechos en obra adaptados a las pendientes naturales, con interiores construidos en fierro, madera, vidrio y textiles, además de una cubierta de ferrocemento parcial que al mismo tiempo es plaza pública. Se propone para una vida útil de 20 años máximo, a excepción de la plaza, de tal modo que se pueda adquirir experiencia, reutilizar todos los materiales y restaurar el emplazamiento al paisaje natural.

Circulaciones Exteriores en Campo Dunar: estos bosquejos forman parte del plan maestro del proyecto anterior fundamentando sus diseños para acoger al hombre en este paisaje dunar.

Interiores en Campo Dunar: estos dibujos también pertenecen al plan maestro del proyecto anterior.

Desarrollo Sustentable, Tarea Para La Casa.
“El desarrollo sustentable supone que simultáneamente exista crecimiento económico, equidad social y conservación ambiental. Un desarrollo sustentable debe preservar la tierra y el agua, los recursos genéticos, no degradar el medio ambiente, ser técnicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable. A la vez, la conservación no se puede plantear como un dilema frente al desarrollo, sino como uno de sus elementos”(Figueroa, 1997)
La proposición de crear un parque de preservación y un corredor biológico rodeado de una zona de amortiguación con edificaciones ecológicas, en el territorio insterticial de las comunas de Viña del Mar y Concón, pretenden instituir una economía de conservación al equilibrar los capitales naturales, sociales y económicos.

El Capital Natural o Recursos Naturales se logrará cuidar y acrecentar al establecer núcleos y corredores biológicos, lugares de recreación, miradores, edificaciones y vías de bajo impacto ambiental, investigación y difusión ecológica. El Capital Social o Equidad Social se logrará cuidar y acrecentar al homogeneizar la accesibilidad a equipamientos y buenas vistas, dar trabajo, fomentar la cultura, dar identidad vecinal, y en general a mejorar la vida diaria de los habitantes. El Capital Económico se logrará cuidar y acrecentar al introducir el mercado ecológico, que genera industrias de reciclaje, abastecimiento verde, capacitación y tecnologías relacionadas, además de incrementar el mercado inmobiliario. “Para crear a una sociedad que perdure, necesitamos idear un sistema de comercio y de producción en el cual cada acto sea sostenible y restaurativo. Un negocio no podrá contribuir social o ambientalmente hasta que el sistema en el cual funciona experimente un cambio fundamental, un cambio que traiga comercio y gobierno en alineación con el mundo natural. Porque cada acto en una sociedad industrial adicionalmente conduce a la degradación ambiental, sin importar la intención, necesitamos imaginar y después diseñar un sistema comercial en el cual lo contrario sea verdad, en el cual hacer el bien sea habitual, en que los actos cotidianos de vivir y trabajar construyan un mundo mejor como algo normal, y no como una cuestión de altruismo.” (McDonough, 1993) Por todo esto, el desafío de las Dunas de Concón, es la gran oportunidad que nos ofrece de diseñar un Espacio Silvestre Urbano que coexista armónicamente con nuestra ciudad, como fruto de nuestras aspiraciones y desde todos nuestros oficios, para garantizar la supervivencia de todas las especies.

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